PRONUNCIAMIENTO DE LA INTERNACIONAL ANTIFASCISTA CAPÍTULO BOLIVIA
La Internacional Antifascista, capítulo Bolivia, expresa su repudio al comunicado emitido por la Cancillería del Estado Plurinacional de Bolivia que, en los hechos, avala y legitima el bombardeo criminal contra la República Bolivariana de Venezuela y el secuestro del presidente constitucional Nicolás Maduro Moro.
Ese documento no representa la voz, el sentir ni la voluntad del pueblo boliviano. Es una pieza vergonzosa de subordinación geopolítica, dictada desde los centros de poder imperial y firmada por funcionarios que han renunciado a la dignidad nacional.
Bolivia no es cómplice de guerras de rapiña ni de agresiones unilaterales. Bolivia es un pueblo que conoce el saqueo, la intervención y la violencia imperial; por eso, hoy está solidario con Venezuela, con su pueblo trabajador y con su derecho inalienable a la autodeterminación.
La agresión perpetrada por las Fuerzas Armadas de Estados Unidos en la madrugada del 3 de enero constituye un acto de terrorismo de Estado y una violación flagrante del derecho internacional. Pretender justificarla bajo el ropaje cínico de “defensa de la democracia” es una afrenta a la inteligencia colectiva y a la memoria histórica de Nuestra América.
No podemos permitir que quienes hoy ocupan funciones de gobierno en Bolivia avalen ataques militares contra pueblos hermanos.
Un gobierno que viaja a recibir órdenes del imperialismo es un gobierno servil; un gobierno que consulta sus decisiones con jefes del norte es un gobierno cipayo.
Ese es el carácter del comunicado de Cancillería: un alineamiento explícito con la doctrina de intervención, el bloqueo y el castigo colectivo, que ha causado muerte, hambre y destrucción en toda la región.
Rechazamos de plano el relato que intenta presentar a Venezuela como “narcoestado” y a su institucionalidad como colapsada para habilitar una “transición” impuesta desde afuera.
Los bolivianos y bolivianas de a pie, hoy en lucha franca por la abrogación de los decretos supremos 5503 y 5515, sabemos reconocer el mismo patrón de desprecio y autoritarismo: gobiernos que legislan de espaldas al pueblo y se arrodillan ante intereses externos. Por eso, nuestra solidaridad con Venezuela es también una defensa de nuestra propia soberanía.
Exigimos el retiro inmediato de ese comunicado infame, una rectificación pública del Gobierno boliviano y el cese de toda complicidad con la agresión imperial.
Convocamos a las organizaciones sociales, sindicales, campesinas, indígenas y populares a pronunciarse y movilizarse en defensa de la paz, la autodeterminación y la hermandad entre los pueblos.
Bolivia no avala bombardeos. Bolivia no secuestra presidentes. Bolivia está con Venezuela. La historia juzgará a los serviles; los pueblos, en cambio, avanzan unidos y de pie.
La Paz enero de 2026