PRONUNCIAMIENTO
La Internacional Antifascista, capítulo Bolivia, se dirige a los pueblos del mundo, a los movimientos sociales, a los trabajadores, estudiantes y a las organizaciones democráticas, para denunciar con firmeza el brutal acoso imperialista que sufre hoy la hermana República Bolivariana de Venezuela, encabezada por el presidente Nicolás Maduro Moros.
Estados Unidos, bajo el pobre y repetido pretexto de la lucha contra el narcotráfico, despliega flotas de buques de guerra en el mar Caribe, aviones de vigilancia, y recientemente ha incrementado su presencia con submarinos equipados con armamento nuclear, en un gesto abiertamente beligerante.
Esta conducta amenaza la soberanía venezolana y la paz de todo el continente americano, donde los pueblos pacifistas jamás recurrieron a armas nucleares para resolver sus conflictos.
Es crucial subrayar que el narcotráfico no es el verdadero objetivo del intervencionismo estadounidense. La historia demuestra que cada vez que el imperio se ve en dificultades, busca apoderarse de los recursos naturales de nuestra región: ayer fue el estaño de Bolivia, el petróleo de Ecuador, el cobre de Chile; hoy la mira está puesta en el petróleo venezolano y en el litio estratégico de Bolivia, Argentina y Chile.
La campaña de Washington contra Venezuela —bloqueos financieros, sanciones, presión diplomática y militar— busca justificar la apropiación de estos recursos, mientras se encubre bajo la narrativa de lucha contra las drogas.
La verdad es que pretenden saquear nuevamente los bienes de nuestros pueblos, como lo hicieron durante décadas en América Latina, sin compensación alguna y sin respeto a la soberanía.
En marzo de 2023, la general Laura Jane Richardson, jefa del Comando Sur de Estados Unidos, compareció ante la Comisión de Servicios Armados de la Cámara de Representantes. En esa oportunidad, quedó clara la mentalidad colonial que guía la política exterior estadounidense.
Richardson, bajo el débil argumento de la lucha contra el narcotráfico, dejó expuesto que el verdadero objetivo de Washington es apoderarse de los recursos naturales de América Latina.
Richardson insistió, en múltiples intervenciones, que América Latina posee las mayores reservas de petróleo, litio y agua dulce del planeta, y que estos recursos son vitales para la seguridad nacional estadounidense. En otras palabras, nuestra soberanía y nuestros bienes comunes no les pertenecen a
los pueblos latinoamericanos, sino que deben estar subordinados a los intereses del imperio.
Este discurso arrogante es la continuación del “Destino Manifiesto” y de la Doctrina Monroe, que tantas heridas provocaron en el continente, saqueando territorios y sometiendo a los pueblos bajo falsos pretextos.
El acoso a Venezuela no es una acción aislada: es parte de un plan sistemático para controlar los recursos estratégicos y debilitar la resistencia de los pueblos latinoamericanos.
El petróleo venezolano, que debería servir al desarrollo del país y al bienestar de su población, se convierte en objetivo de saqueo bajo pretextos falsos. La República Bolivariana de Venezuela enfrenta una campaña de difamación internacional, sanciones ilegales y amenazas militares constantes.
La presencia de tropas y armamento estadounidense en el Caribe y el Atlántico no es solo una amenaza para Venezuela: es un mensaje intimidatorio para todo el continente.
El imperio intenta reinstaurar la vieja lógica colonial de que América Latina es su “patio trasero”, para robar recursos, manipular gobiernos y someter a los pueblos.
Frente a esta situación, los pueblos de América Latina debemos cerrar filas en defensa de la soberanía de Venezuela y de todos nuestros recursos naturales.
La unidad es la única garantía de resistencia frente a un imperialismo que pretende imponer hambre, dependencia y sumisión.
La Internacional Antifascista – Capítulo Bolivia reafirma su solidaridad con el pueblo y gobierno de la República Bolivariana de Venezuela y convoca a todos los movimientos sociales, organizaciones populares, sindicatos, juventudes y pueblos del continente y del mundo, a denunciar el intervencionismo estadounidense, exigir la retirada de tropas, flotas y submarinos nucleares, y defender con decisión la soberanía de los pueblos latinoamericanos.
¡América Latina no será nunca el botín del imperialismo! ¡Fuera las flotas y submarinos nucleares del Caribe! ¡Solidaridad plena con Venezuela y la autodeterminación de nuestros pueblos!
Internacional Antifascista – Capítulo Bolivia