EN DEFENSA A LA AUTODETERMINACIÓN DE LOS PUEBLOS

ESTADOS UNIDOS INTERVIENE, VIOLA SOBERANÍAS Y AMENAZA DEMOCRACIAS

La Internacional Antifascista, capítulo Bolivia, en un acto de firme compromiso con la soberanía de los pueblos y la autodeterminación de las naciones, denuncia con vehemencia la infame intervención de Estados Unidos, bajo la administración de Donald J. Trump y la conducción política de Marcos Rubio, en los procesos electorales de América Latina.

Esta intromisión descarada no solo constituye un ataque directo a la independencia política de nuestros países hermanos, sino que refleja una política sistemática de subordinación de las derechas locales, imposición de agendas imperialistas y menosprecio absoluto a la voluntad popular.

En Argentina, Ecuador y Honduras, Estados Unidos e inclusive en Bolivia, ha mostrado sin tapujos su estrategia de manipulación política directa o indirectamente, condicionando procesos electorales, financiando campañas de sectores neoliberales y promoviendo la desinformación por medios virtuales e incluso mediante la cuenta del presidente Trump, amenazando a los votantes para favorecer a candidatos afines a sus intereses corporativos y estratégicos.

Estas acciones constituyen una violación flagrante del derecho internacional y de la soberanía de los pueblos, pues buscan imponer un modelo político y económico que ha demostrado fracasar en innumerables ocasiones, generando desigualdad, represión y dependencia.

Lo ocurrido en estos países evidencia, además, la falta de autoestima política de las derechas locales, que subordinan su acción política a los dictados de Washington, ignorando las necesidades de sus ciudadanos y sacrificando la dignidad nacional por intereses personales o corporativos.

Este servilismo no solo traiciona la confianza de los pueblos, sino que profundiza la crisis democrática y social en la región, provocando descontento, polarización y resistencia popular.

La Internacional Antifascista, capítulo Bolivia, alerta con absoluta firmeza que esta política intervencionista no se limita a los casos mencionados. Estados Unidos ya prepara su injerencia en la segunda vuelta electoral de Chile, intentando condicionar los resultados y favorecer a sectores neoliberales de ultra derecha que reproducen los mismos esquemas de desigualdad y explotación que condenamos. Más aún, los planes imperialistas de Trump y sus aliados apuntan al año próximo a los procesos electorales de Brasil y Perú, con acciones previas que buscan desestabilizar a los movimientos progresistas y criminalizar a líderes populares.

En Perú, por ejemplo, la intervención ya ha alcanzado niveles preocupantes, promoviendo una ofensiva judicial contra el principal candidato de la alianza Venceremos, Guillermo Bermejo, condenado sin pruebas a 15 años de cárcel. Esta maniobra revela con claridad la estrategia de Estados Unidos: encarcelar y desacreditar a líderes que representan alternativas soberanas y progresistas, mientras protege a sectores políticos subordinados a sus intereses.

Este es un ataque directo a la democracia, un golpe contra la justicia y un atentado a los derechos fundamentales de los pueblos.
Repudiamos con fuerza estas acciones, que constituyen una práctica neocolonial de control político y económico sobre nuestros países, disfrazada de defensa de la democracia.

Nada justifica la intromisión de una potencia extranjera en decisiones soberanas, ni la manipulación de organismos electorales, ni la criminalización de líderes populares.

La historia de América Latina está llena de ejemplos de resistencia contra estas políticas intervencionistas, y hoy más que nunca debemos mantenernos firmes, unidos y vigilantes.

Exhortamos a los pueblos de la región a reconocer estas amenazas, a fortalecer la conciencia crítica y a no permitir que la soberanía nacional sea vulnerada por intereses foráneos.

Las elecciones deben ser decididas por los ciudadanos, sin presión ni chantaje de gobierno alguno y menos aún de gobiernos extranjeros ni de corporaciones internacionales que buscan perpetuar su hegemonía económica y política.

Por todo lo indicado, nos adherimos a la protestas y reclamos de los movimientos sociales, sindicatos, organizaciones populares y colectivos antifascistas de los pueblos hermanos, y hacemos un llamado a mantenerse vigilantes frente a la injerencia estadounidense, denunciando cada maniobra de manipulación electoral y defendiendo la democracia verdadera, aquella que emana del pueblo y no de embajadas, gobiernos o poderes económicos externos.

Finalmente, declaramos que la Internacional Antifascista, capítulo Bolivia, mantendrá una postura de firme oposición a cualquier intento de desestabilización política en América Latina, denunciando públicamente cada acto de intervención, coordinando la
solidaridad internacional con los pueblos afectados y reafirmando nuestro compromiso con la soberanía, la justicia y la autodeterminación de los pueblos.

Estados Unidos, bajo la administración de Trump y el impulso de figuras como Marcos Rubio, debe entender que la historia no permitirá más subordinación ni manipulación.

Los pueblos de América Latina somos conscientes, vigilantes y resistentes. Nuestra lucha contra el intervencionismo, la represión y el fascismo continuará, porque defender el derecho de los pueblos a autogobernarse, a la justicia y la soberanía es nuestra obligación histórica y revolucionaria.

¡No pasarán! ¡Soberanía y autodeterminación para nuestros pueblos!
¡Viva América Latina Libre!

La Paz, diciembre de 2025

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